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Descubra el universo surrealista del píntor contemporáneo Roberto
Alvarez-Rios.
Roberto ALVAREZ-RÍOS nació en la Habana (Cuba) en 1932. Atraído desde
niño por el dibujo y la pintura empezó a copiar con el lápiz y con la
tempera todo lo que le rodeaba así que de láminas de distintos animales.
Comenzó sus estudios superiores en la Escuela Nacional de Bellas Artes
"San Alejandro" de la Habana de 1949 a 1956 terminando con el titulo de
Profesor de dibujo y de pintura. Siguió también cursos de escultura (1949
y 1950) y de grabado (1954 y 1955).
Roberto
ALVAREZ-RÍOS empezó haciendo una pintura figurativa de gran
fineza antes de hablar con Wilfredo LAM en su exposición en la
Habana en el 1950 la cual lo impresiona mucho y lo llevó hacia
un nuevo mundo : el de lo imaginario y del surrealismo. Años más
tarde ALVAREZ-RÍOS expone en varias ocasiones con Wilfredo LAM,
el grande escultor cubano Agustín CÁRDENAS y otros artistas
cubanos en Paris, Bruxelas, etc... . En 1971 en el Festival Internacional
de Artes Plásticas en la ciudad de Luchon (Francia), Wilfredo LAM
y ALVAREZ-RÍOS representaron a Cuba en dicho festival.
ALVAREZ-RÍOS admira también las obras del "surrealista" chileno Roberto Sebastián MATTA que significó para él un modelo intelectual revolucionario. Esto dio lugar a la creación de obras vigorosas (1973 et 1974) que denunciaban la dictadura en Chile.
En 1958 Roberto ALVAREZ-RÍOS vino a Paris. Ahí se impregna del surrealismo europeo : hace encoladuras, pinta cuadros de inspiración cubista pero marcados con su personalidad y después otros de inspiración africana con colores brillantes, su pintura se vuelve abstracta pero siempre marcadas con mucha sensibilidad en las formas, en los colores y en los tonos..
Cuando
realizó su primera exposición en Paris, en la Galería
"La Cour d'Ingres" 1962, conoce a André BRETON, el papa
del surrealismo que como José PIERRE, trataron de hacerle entrar
en el movimiento surrealista.
Roberto ALVAREZ-RÍOS deseaba estar libre como varios grandes pintores
de esa época.
En los años sesenta, entretuvo correspondencia con el filósofo Louis ALTHUSSER, los escritores Robert MERLE y René PASSERON que admiraban sus obras.
A finales de los años sesenta la personalidad de Roberto ALVAREZ-RÍOS
se precisa en su pintura y evoluciona hacia obras remarcables, únicas,
con formas llenas de calor que hacen su estilo y que se alejan de la abstracción
para convertirse en oníricas.
A partir de esta época podrá decirse más que nunca, sin ambages, ese cuadro es un ALVAREZ-RÍOS. La maestría de las formas, de los colores, las tonalidades y los degradados, todo ello marcado de gran sensibilidad, revela el genio de un gran pintor que no hará que afirmarse con el transcurrir de los años.
Bien que menos conocidas, ALVAREZ-RÍOS hizo magníficas esculturas en terracota
que no ha expuesto casi nunca así que grabados en madera y en metal.
Las obras de Roberto ALVAREZ-RÍOS figuran en grandes museos internacionales
y en muchas colecciones particulares en todo el mundo.
J. Lecaux
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